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Advierte CCE “gran vulnerabilidad” de economía mexicana

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La cúpula empresarial encendió las luces de alerta ante el turbio panorama que enfrenta la economía mexicana.

Al emitir su mensaje semanal, el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) soltó:

“México tiene una posición de gran vulnerabilidad ante un eventual empeoramiento en la economía global. No sólo por nuestra exposición como economía abierta, sino también porque tenemos importantes flancos débiles propios, que es necesario atender y solventar con oportunidad. En este sentido, los síntomas de debilidad interna siguen acumulándose”.

De entrada, señaló que el consumo da señales de estancamiento, con una perspectiva agravada por el reto de una mayor inflación, generada por “la fuerte depreciación del peso” y las alzas como las que se han dado en gasolina, luz y otros servicios. Por su parte, la confianza de los consumidores sigue a la baja.

Por si fuera poco, el organismo presidido por Juan Pablo Castañón dio cuenta de que, ante los indicios claros de que también hay una menor inversión física privada y pública, deben considerarse las implicaciones de las medidas restrictivas de política fiscal y monetaria que se han instrumentado, bien hechas, bien recetadas y necesarias, pero que no pueden dejar de afectar al crecimiento.

Déficit no sano

El CCE no paró ahí y puso el dedo en el renglón del déficit público, el más alto en casi 30 años, “lo cual incide en que mantengamos un nivel de endeudamiento público que no es sano”.

A decir del sector empresarial, con más deuda y menores ingresos públicos y entradas de divisas, y sin que las exportaciones, en general, hayan reaccionado al tipo de cambio más competitivo, se ha deteriorado la balanza de pagos.

Es decir, la cuenta corriente presenta ya un déficit que se acerca a 3% del Producto Interno Bruto (PIB), cuando hace apenas 10 años no llegaba a 1%. “Todo esto acaba por aumentar la vulnerabilidad ante fases de volatilidad financiera y presiona los precios en el interior”, alertó.

“Así, se frena la mejoría que hemos tenido en el poder adquisitivo de importantes segmentos de la población, y que ha sido el motor del consumo. Eso es lo que tenemos que evitar a toda costa: el mercado interno es la carta más fuerte que tenemos en términos de crecimiento en este momento”, consideró el CCE.

Juan Pablo Castañón no dejó pasar la oportunidad para reprochar las afectaciones económicas que han dejado las movilizaciones del magisterio disidente en estados del sureste mexicano.

“A pesar del diálogo y las concesiones, lejos de bajar la intensidad de sus acciones delictivas y de bloqueo, las están radicalizando en algunos casos, mientras que las pérdidas económicas de las empresas y los ciudadanos se multiplican”, dijo.

Aseguró que las empresas más afectadas son las pequeñas y micro locales, de las que depende gran parte de la población. Las pérdidas que se reportan son cuantiosas. En el sector industrial, agregó, se han reportado pérdidas que rebasan los 10 mil millones de pesos, y en el comercial, entre siete mil y ocho mil millones de pesos.

Paquete económico: deberá recortar gasto

Para el organismo cúpula, el paquete económico para 2017 tiene que enviar señales claras de responsabilidad y de confianza y sinergia también con los agentes económicos.

Del lado del gasto, precisó, es fundamental reducirlo más y hacerlo efectivamente: en el presupuesto y en los hechos, en el ejercicio.

“Hay que corregir de forma más contundente el déficit primario, de hecho tiene que haber un superávit primario, de una manera decidida y clara. En el caso del déficit público, se ha anunciado un esfuerzo importante de recortarlo a un 3% en el 2017. Consideramos que no es suficiente”, explicó.

El CCE añadió que se debe bajar el gasto en niveles de hasta 300 mil millones de pesos para 2017, pero con ahorros y reducciones en áreas no fundamentales, a fin de liberar recursos para la inversión, gasto social eficiente y la amortización de la deuda, para no tener que pedir prestado para pagar los intereses de nuestra propia deuda.

Por el lado de los impuestos, los empresarios esperan que se propicie la liberación de recursos para el ahorro, la inversión, la creación de empleos y el consumo privado.

“Esperamos también que puedan implementarse incentivos, simplificación y ajustes, así como mejoras operativas que disminuyan la carga administrativa de las empresas y de los contribuyentes ciudadanos”, finalizó.

Proceso

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