Estados Unidos, Canadá y México deben ampliar las vías legales de migración, por medio programas laborales o por vías de protección, recomendó este jueves el Grupo de Trabajo de Centro y Norteamérica sobre Migración.
De acuerdo con el reporte del grupo, dichos gobiernos deben aumentar las rutas de migración laboral desde Centroamérica en al menos 50 mil en los próximos dos años.
“Los centroamericanos migran por medios irregulares porque simplemente no hay suficientes vías para hacerlo legalmente”, señaló el informe.
“Es una opción para escapar de la pobreza para muchos de quienes emprenden el viaje, que son muy importantes los recursos para las familias que reciben remesas en los países de origen”, reiteró la presidenta del Colegio de México (Colmex), Silvia Giorguli Saucedo, durante conferencia de prensa.
Recalcó que en Centroamérica, cerca del 30% de las familias reciben alguna remesa del exterior y añadió que en la narrativa se deberían destacar los aspectos positivos de la migración, con el fin de prevenir aquellas que favorecen la discriminación, el odio y los actos xenofóbicos.
Señaló que no solo se debe hablar de los lugares de origen, sino también de los procesos de integración en los países de destino.
Por su parte, la presidenta del Senado, Olga Sánchez Cordero, reiteró que “todos somos migrantes” y subrayó la corresponsabilidad entre los países del norte. Sostuvo que EU y Canadá requieren de la mano obra de los migrantes, por lo que se debería buscar que trabajen en condiciones más humanas.
Durante la presentación del informe, Marcelo Ebrard aseguró que 10 millones de personas cruzan por México y 1 millón se queda, por lo que los estados deberían de invertir en los países extranjeros de origen.
El reporte también recomendó que Estados Unidos y Canadá deberían ampliar las vías de protección para los centroamericanos, como el refugio, la libertad condicional y otras formas.
El grupo, que se estableció para facilitar un diálogo entre los países involucrados en la crisis de migración y desplazamiento forzado, desarrolló 70 recomendaciones en seis áreas de interés.
Estas incluyen desarrollar un enfoque regional integral y estratégico de la migración centroamericana; proteger a grupos vulnerables como mujeres, niños, poblaciones indígenas y desplazados internos; desarrollar vías alternativas de migración; abordar los factores político-institucionales, así como los económicos y medioambientales, que provocan que las personas abandonde sus países de origen; y cambiar la narrativa y apoyar la integración.
Asimismo, recomienda que los países brinden apoyo financiero y político adecuado para el asilo, tomar acciones para erradicar la corrupción y reducir las barreras para formalizar el empleo informal.
Igualmente, sugirió establecer un Consejo de Migración de Norte y Centroamérica, así como desarrollar un consorcio de organizaciones para la identificación e implementación de acciones prioritarias de protección a grupos vulnerables.
Además, se debe convocar a una reunión con las partes interesadas para discutir estos sectores y planificar una conferencia internacional en 2022.
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