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Economía mexicana, prendida de alfileres

Más de 20 economistas de siete grupos financieros y una calificadora sostuvieron que los pronósticos para PIB y la producción petrolera que se plantearon en el Paquete Económico 2020 son tan optimistas y ello representa un factor de riesgo para la economía del país.

Aunque los mercados financieros recibieron con buenos ojos la propuesta para el próximo año, porque envió señales de responsabilidad fiscal y combate a la evasión y el fraude, la meta de que el Producto Interno Bruto (PIB) tendrá de un crecimiento de entre 1.5% y 2.5%, y el incremento de 13% en la extracción de petróleo para el próximo año, están por encima de lo que esperan los diferentes consensos de mercado.

Los especialistas temen que de no alcanzarse esas metas —incluidos los pronósticos para variables macroeconómicas como inflación, tasas de interés y tipo de cambio— la recaudación de ingresos se complique y se tengan que hacer recortes al gasto, lo que de sumarse a una menor inversión del gobierno federal, provocaría un menor crecimiento de la economía.

Otro componente que añade incertidumbre, subrayaron los especialistas, es la confianza de la Secretaría de Hacienda (SHCP) de que el Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC) sea ratificado este año por los congresos de nuestros socios comerciales. La detonación de la inversión, está supeditado a la revalidación del llamado “TLCAN 2.0”.

Esta incertidumbre se refleja también en las decisiones en los hogares del país. Por ejemplo, Claudia, una administradora de empresas, sostuvo que ante la inseguridad de la economía que se percibe, ya limitó sus gastos e incluso, por el momento, ya canceló la compra de bienes de consumo duradero, y para 2020, añadió, “no habrá viaje vacacional”.

Las dudas o preocupaciones del paquete económico entregado al Congreso para su discusión y aprobación es porque fijan la base del marco macroeconómico que consideran las empresas y las familias en materia de consumo e inversión.

La preocupación de Claudia se traduce en voz de algunos economistas en potenciales riesgos adicionales para la calificación crediticia soberana y la de Petróleos Mexicanos (Pemex), la cual desde junio pasado Fitch Ratings retiró el grado de inversión.

Además de las variables macroeconómicas, CitiBanamex, BBVA y Barclays, consideran que en 2020 será necesaria una reforma fiscal para fortalecer los ingresos en 2021. Situación que se complica por el costo político que puede significar a Morena que intentará extender su triunfo, porque ese año habrá elecciones para renovar a diputados federales y 13 gobernadores estatales.

Los optimistas

El paquete económico 2020, que incluye los Criterios Generales de Política Económica (CGPE), la iniciativa de Ley de Ingresos de la Federación (LIF) y la propuesta de Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF), están sustentados en el pronóstico de que la economía mexicana crecerá 2.0%, así lo estableció la SHCP, aunque esperan que el PIB tenga un avance de entre 1.5% y 2.5 por ciento.

›Con ese incremento esperado, el PIB se ubicaría en un máximo histórico por monto económico, de acuerdo con los datos del Sistema de Cuentas Nacionales (contabilidad nacional) que elabora el Inegi.

El pronóstico actual del PIB supera el rango de 1.4% a 2.4% que estableció la misma dependencia en los precriterios de política económica para 2020 que presentó en abril pasado. Incluso, supera el 1.3% que espera el consenso elaborado por CitiBanamex con 25 economistas privados y el 1.4% de la encuesta que hace el Banco de México (Banxico) con 38 economistas privados de México y el extranjero.

“Es muy probable ver mayores ajustes a la baja en el crecimiento económico de México, lo que afectaría los ingresos proyectados en el paquete”, señalaron los economistas del Grupo Financiero Intercam, Alejandra Marcos y Santiago Fernández.

La LIF 2020 contempla ingresos por 6.096 billones de pesos (poco menos de 305 mil millones de dólares) y de ellos, 30.3% será aportado por las empresas y personas físicas con actividad empresarial a través del Impuesto Sobre la Renta (ISR). Es decir, de cada 100 pesos que entrarán a las arcas de la nación, 30 pesos serán de ISR , mientras que las dos Empresas Productivas del Estado aportarán 16.3 pesos. Pemex contribuirá con 9.4 pesos y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) 6.9 pesos.

Una preocupación adicional son los ingresos de Pemex, indicaron los economistas del Grupo Financiero Scotiabank, Mario Correa, Daniel Mendoza y Carlos Tabares.

“Si el crecimiento económico es más débil que el que anticipa Hacienda y/o la producción petrolera no crece al ritmo previsto, entonces se tendrían menores ingresos, lo que podría comprometer las metas fiscales a menos que se recurra a reducciones adicionales en el gasto público”, indicaron los estrategas.

Las claves de riesgo

De no alcanzar las metas de producción de petróleo que se calculó en cinco mil millones de dólares, lo que equivale a 0.3% del PIB, se daría una pérdida potencial de ingresos, explicó el  economista en Jefe de Barclays para América Latina, Marco Oviedo.

Para tener una idea de ese 0.3% del PIB, equivale a la mitad de lo que aporta al PIB nacional el estado de Colima, entidad donde actualmente habitan más de 754 mil personas.

Oviedo sostuvo que la meta de producción de petróleo para 2020 “es bastante optimista”.

De acuerdo al Paquete Económico, la meta de Hacienda es que en 2020 la producción de petróleo sea 1.951 millones de barriles diarios, es decir 13% más respecto a lo planeado para este año.

Pero en julio pasado se registró una producción de 1.671 millones y en el periodo enero-julio el promedio fue de 1.670 millones de barriles diarios, es decir 8.3% y 10.1% menos, respecto a los mismos periodos de 2018.

En ese sentido, Jordy Juvera, Cynthia Pérez y Felix Boni de la calificadora HR Ratings coincidieron en que se necesita “una mayor certeza y claridad alrededor de las políticas públicas del gobierno que permitan la reactivación de la demanda interna, específicamente de la inversión privada, además de la recuperación de la minería, la construcción y el PIB petrolero”.

El gobierno federal debe otorgar certidumbre jurídica y respetar el derecho de propiedad, seguridad fiscal al consumidor y empresario, para fomentar el consumo privado y ejercer en tiempo y forma el gasto programado para que la inversión pública catapulte la producción de la empresa, añadió José Ignacio Martínez Cortés, coordinador del Laboratorio de Análisis en Comercio, Economía y Negocios (LACEN) de la UNAM.

Lo anterior sumado a que, ante la austeridad del gasto, se requiere un uso eficiente de los recursos públicos, apuntó Scotiabank, por lo que si se genera un deterioro en la provisión de servicios públicos o asignen recursos a fines no productivos o socialmente rentables, “se estaría afectando la actividad económica en el corto plazo y la sostenibilidad estructural de las finanzas públicas en el largo plazo”.

›Una contracción en el gasto y consumo impactarían en la recaudación, apuntó Martínez, ya que el 74.3% proviene del ISR, IVA y del IEPS que solo se obtienen de inversión empresarial, porque la inversión fija representa el 21.3% del PIB.

Las suposiciones generadoras incertidumbre

La potencial detonación de la inversión en México por la ratificación del T-MEC es incierta. En un reporte del banco BBVA, elaborado por cinco economistas, señala que “la debilidad de la inversión privada en México se ha profundizado y su eventual recuperación podría retrasarse aún más de no ratificarse este año el T-MEC por el congreso de Estados Unidos, tal como lo prevé el gobierno federal”.

Esa situación se complica porque dicha inversión derivada del nuevo tratado comercial “podría ser contrarrestado por el resurgimiento en la aversión al riesgo ante el escalamiento de las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China; así como los temores de una desaceleración global”, indicó HR Ratings.

Para los cuatro economistas de Citigroup en México, otra señal de inquietud es la solicitud para que el Congreso “apruebe el uso de la cláusula de excepción” fiscal para tener un déficit adicional de 0.3% del PIB para lograr un déficit total de 2.7% del PIB en los “Requerimientos Financieros del Sector Público” para compensar “la reducción en el precio del petróleo”.

“Esta es una señal preocupante que mina la confianza de las metas fiscales hacia adelante”, estableció CitiBanamex en un reporte para sus clientes-inversionistas.

En suma, como lo señaló Scotiabank: “No está claro que el paquete económico tenga la suficiente solidez para evitar una nueva baja en la calificación de la deuda soberana del país”.

Es muy probable ver mayores ajustes a la baja en el crecimiento económico de México, lo que afectaría los ingresos proyectados en el paquete económico”. Alejandra Marcos y Santiago Fernández, Grupo Financiero Intercam

OBJETIVO. La meta de Hacienda es que en 2020 la producción de petróleo sea 1.951 millones de barriles diarios.

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