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Escudo financiero de México para enfrentar choques externos suma 254,019 millones de dólares

El Banco de México (Banxico) cuenta con 254,019 millones de dólares que puede utilizar para ordenar las condiciones del mercado en caso de presentarse turbulencias que ameriten su intervención. Esta bolsa, que hace las veces de un escudo financiero, resulta de sumar 180,019 millones de dólares ahorrados por el banco central en sus reservas internacionales, y otros 74,000 millones que están en la cuenta abierta que tiene México en el Fondo Monetario Internacional (FMI), como parte de la Línea de Crédito Flexible (LCF).

De acuerdo con los resultados de la Encuesta Mensual de Fondos de Inversión que aplica Bank of America Merrill Lynch (BofA), la guerra comercial que protagoniza Estados Unidos con China, se mantiene como la mayor preocupación para los mercados, seguidos por la normalización de la política monetaria de la Reserva Federal y la posibilidad de un conflicto geopolítico, son también eventos que pueden detonar volatilidad para el mercado en los próximos 12 meses.

Conforme lo descrito en el Paquete Económico para 2020, entregado por el Ejecutivo de México al Congreso, la intención del gobierno federal es renovar la LCF, que es una facilidad financiera del FMI que garantiza acceso inmediato a cierta cantidad de dólares. Actualmente está abierta por 74,000 millones de dólares que pueden ser utilizados exclusivamente para fortalecer las reservas internacionales de aquí al mes de noviembre, pues en ese momento caduca la cobertura renovada en el mismo mes de 2017.

En el Paquete Económico, el Gobierno detalla que la intención de renovar esta facilidad ante el FMI es “mantener la salud de las finanzas públicas ante posibles eventos adversos”.

Esta LCF no es un préstamo activo. Hace las veces de una tarjeta de crédito abierta para México en el Fondo, y la puede utilizar Banxico en su totalidad o en parcialidades para consolidar las reservas internacionales. México ha mantenido la LCF en estatus de “preventiva”, y no la ha utilizado ni en partes ni totalmente desde que es sujeto de crédito de la misma.

Rendimiento de Reservas

Al margen de la renovación de la Línea, el banco central mexicano ha registrado un fortalecimiento en su acervo en divisas extranjeras en 5,227 millones de dólares en lo que va del año, lo que le permite contar al día 20 de septiembre, con 180,019 millones de dólares.

Este es el mayor acumulado registrado para un periodo similar en la reserva internacional desde 2015, y resulta el segundo año consecutivo que se consigue una ganancia, tras las desacumulaciones de 2016 y 2017, años de la “sangría de la reserva internacional”, cuando el banco central las subastó diariamente para garantizar liquidez en el mercado.

Este robustecimiento en la reserva internacional es explicado por un “cambio en la valuación de los activos”, conforme lo explica claramente en el Estado de cuentas semanal, lo que significa que no hay un programa explícito de acumulación.

Cuando el banco central habla de un “cambio en la valuación de los activos” se refiere a la ganancia o pérdida total que experimenta el propietario de una inversión, en este caso, de las reservas, en un lapso específico. Lo que indica que si una proporción de las reservas está en oro, por ejemplo, el saldo de los activos están reflejando el fortalecimiento del precio de la reserva en oro.

EL BLINDAJE

Las reservas del Banco Central, son las divisas y oro propiedad del Banco de México que se hallan libres de todo gravamen y cuya disponibilidad no está sujeta a restricción alguna, tal como lo define el mismo banco central.

De manera que este acervo, más los 74,000 millones de dólares de la LCF, que suman 254,019 millones de dólares disponibles para Banxico, garantizan que se puede cubrir 15 veces el déficit de cuenta corriente estimado para este año, si se toma en cuenta la proyección de especialistas del sector privado consultados por Banco de México en este mes, que asciende a 16,512 millones de dólares.

El Economista

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