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Estados Unidos busca destinar 4600 millones de dólares para agencias fronterizas

El Comité de Asignaciones del Senado aprobó un proyecto de ley para enviar 4600 millones de dólares en ayuda adicional a la frontera suroeste, pues las agencias federales de la zona advierten que se les agotarán los fondos para albergar y manejar la afluencia de personas que migran desde Centroamérica.

El acuerdo bipartidista, que el comité aprobó el miércoles 19 de junio con treinta votos a favor y uno en contra, propone destinar 2900 millones de dólares al cuidado de los niños migrantes y 1300 millones de dólares a mejorar las instalaciones en la frontera. No le permite al Departamento de Seguridad Nacional añadir camas en los centros de detención ni en las instalaciones de procesamiento de migrantes.

Asimismo, el acuerdo incluye disposiciones de supervisión propuestas por los demócratas, incluida la prohibición de que la Oficina de Reubicación de Refugiados comparta con oficiales migratorios cualquier información acerca de las personas que asumen la custodia de los niños no acompañados. La restricción fue diseñada para evitar que las autoridades usen el proceso de localización del familiar o tutor de un niño migrante como un medio encubierto para hacer redadas o ubicar a inmigrantes que no tengan los documentos necesarios para residir en Estados Unidos.

Sin embargo, el acuerdo bipartidista fue avalado en comisiones sin la intervención de los demócratas de la Cámara de Representantes, quienes han estado trabajando en su propia versión de un documento similar, y no está claro cómo se alinean ambas medidas a fin de abordar la iniciativa urgente del gobierno para enviar dinero adicional a la frontera.

“Mientras que los demócratas de la cámara siguen revisando la legislación fronteriza complementaria del Senado, mis colegas y yo tenemos inquietudes sobre el proyecto de ley del Senado tal como está redactado actualmente”, dijo la representante por Nueva York, Nita M. Lowey, presidenta del Comité de Asignaciones de la Cámara de Representantes. Lowey afirmó que esperaban presentar un proyecto de ley ante la cámara la última semana de junio.

Debido a las inquietudes de los demócratas de la cámara, en particular de los miembros del Caucus Hispano del Congreso, sobre enviar más fondos a las agencias sin una supervisión más rigurosa, la medida se había retirado de un paquete de asistencia de emergencia que aprobaron los diputados en mayo.

El senador Mitch McConnell de Kentucky, líder de la mayoría en el Senado, dijo que planeaba sostener una votación para la medida en la cámara que él dirige para finales de junio, antes de que los miembros suspendan actividades por el 4 de julio; los legisladores de la cámara tienen planes similares para su propia medida.

Después del cierre de la administración más largo en la historia estadounidense a causa de desacuerdos respecto al financiamiento para el muro fronterizo que quiere el presidente Donald Trump, los legisladores tuvieron mucho cuidado en enfatizar que la medida propuesta actualmente atendería principalmente las necesidades humanitarias, incluidos alimentos, pañales y productos de necesidad básica para los migrantes bajo custodia, y que no incluía dinero para el muro.

La medida también propone destinar una compensación por horas extras de trabajo a los agentes y funcionarios en la frontera, así como dinero para treinta equipos nuevos de jueces en materia migratoria para agilizar la revisión de casos pendientes de asilo o posible deportación.

“Nuestros expertos en seguridad fronteriza, al igual que los niños y las familias bajo su cuidado, no pueden seguir viéndose afectados por más retrasos”, dijo el senador por Alabama Richard C. Shelby, republicano y presidente del comité de apropiaciones durante el voto. Les pidió a los integrantes que evitaran agregar modificaciones que afecten la política migratoria en general antes del voto plenario. “Tengo la esperanza de que una votación bipartidista sólida nos dará el impulso que necesitamos para ayudar a nuestros compañeros en las primeras filas de esta lucha”.

Funcionarios de la Casa Blanca le han advertido al congreso que, sin financiamiento adicional para la frontera, los centros de detención y los refugios para niños migrantes seguirán operando más allá de su capacidad. Este junio, la Oficina de Reubicación de Refugiados dijo que empezaría a restringir o cancelar la asistencia jurídica, la educación y el esparcimiento en áreas recreativas para los niños migrantes en los refugios gubernamentales como consecuencia de las limitaciones financieras.

Mark Morgan, director interino del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), declaró ante reporteros este junio que el congreso había “fallado” en cuanto a apoyar la labor en la frontera.

“Estoy aquí en representación del ICE, rogando por que esto se apruebe”, dijo Morgan. “Lo necesitamos para sacar a las familias de los centros de detención de la Patrulla Fronteriza y reubicarlas en mejores instalaciones”.

La situación en la frontera suroeste —en mayo, más de 144.200 migrantes fueron detenidos ahí, la cifra total mensual más elevada en trece años— impulsó a la mayoría de los legisladores a manifestar su apoyo para la medida en el comité. En los últimos meses, han fallecido cinco niños bajo custodia federal.

Como los arquitectos principales del acuerdo, Shelby y el senador Patrick J. Leahy de Vermont, el demócrata más prominente del comité, señalaron que ambas partes se vieron obligadas en ciertos temas para llegar a un acuerdo.

“¿Que si estoy de acuerdo con todos los aspectos de esta propuesta? No”, confesó Leahy.

Sin embargo, agregó: “No podemos darnos el lujo de actuar de manera unilateral en este comité ni en el Senado”.

La senadora Shelley Moore Capito, republicana por Virginia Occidental y presidenta del Subcomité de Seguridad Nacional de la comisión de apropiaciones, les dijo a sus colegas que la medida “logra un equilibrio delicado entre dos puntos de vista diferentes” y que las propuestas de gastos para el próximo año fiscal (que empieza en octubre) brindarían la oportunidad de buscar más financiamiento para instalar camas en los centros de detención y expeditar los trámites migratorios.

Para los demócratas, las disposiciones de supervisión —que incluyen medidas para prevenir que el dinero se redirija a la construcción del muro fronterizo, la solicitud de que haya un informe público mensual sobre la separación de familias y fondos para acelerar el procesamiento de los niños no acompañados— fueron suficiente para que ofrecieran su apoyo en la votación del comité.

Aún no está claro cómo se traducirá eso en la votación del pleno del Senado la semana próxima. Varios senadores, entre ellos Richard Durbin, demócrata por Illinois, y Chris Van Hollen, demócrata por Maryland, quieren que el documento utilice un lenguaje más claro de supervisión. De otro modo podrían oponerse a la medida.

El senador Jeff Merkley, demócrata por Oregon y quien dio el único voto en contra dentro del comité, dijo que todavía tenía varias inquietudes con respecto a los mecanismos de aplicación y a las condiciones de los centros, incluida la desatención hacia organizaciones con fines de lucro que albergan a niños migrantes.

“Estados Unidos es mejor que esto; que la manera en que estamos tratando a los niños y las familias migrantes que esperan una resolución”, dijo Merkley.

Los legisladores enfatizaron que el paquete a votarse es una solución temporal para manejar la afluencia de familias centroamericanas en busca de asilo en la frontera, y que se requería una solución a largo plazo para mejorar el sistema migratorio de la nación.

“Todos sabemos perfectamente que la inmigración es un tema con una fuerte carga política”, comentó McConnell ante el Senado el miércoles. “Pero, ciertamente, como mínimo, el congreso debe ser capaz de proporcionar estos fondos de emergencia”.

NYT

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