El mito de la esperanza

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En mi entrega del 01 de julio de 2019 afirmaba que “La sentencia popular señala que la evidencia no tiene comprobación, eso es a lo que se enfrenta en el día a día la esperanza, la realidad que confronta, entre otras cosas, el dicho contra el hecho, lo deseado contra lo posible, la ilusión contra la realidad palpable y la esperanza contra la ciencia, que no sentido común. Si como dijo Bloch se enarbola una esperanza indestructible de vida nueva, habrá un camino-largo-por recorrer en la reconstrucción y en la posibilidad de aprehender las carencias que motivaron la esperanza y, sobre todo, antes de pensar en la desesperanza; ¿qué se requerirá y cuánto tiempo hace falta para abrigar la desesperanza?” (https://dialogandoconabel.blogspot.com/2019/07/la-esperanza.html)

Después de unos meses y ante la situación mundial y local, retomo el tema de la esperanza, […] la ilusión contra la realidad palpable y la esperanza contra la ciencia.

Durante la campaña presidencial de 2006, el actual presidente contendió por la coalición, esos híbridos del pragmatismo, “Por el bien de todos” del PRD, PT y Convergencia, un par de slogan permeo su campaña “Por el bien de todos, primeros los pobres” y, el que marcó su campaña “Sonríe, vamos a ganar”; vendiendo ilusión frente a una realidad bien diagnosticada y aprovechada por él. Durante la campaña de 2012 se colgó de un mensaje que aún repite en su retórica: “El cambio verdadero está en tus manos” y, acompañando su posición menos belicosa acuñó el concepto de la “Republica amorosa”, con ello empezó a explotar los sentimientos del pueblo, de la sociedad mexicana.

Empezó a construir las bases de la ilusión, de esa esperanza que todo pueblo tiene por mejorar la situación; su discurso se convirtió en la gota de agua capaz de perforar una piedra, de llegar al entramado social ya harto. ¿El mito de la esperanza?

Para la contienda por la presidencia de México en 2018 su slogan fue “Morena la esperanza de México” y por la coalición: “Juntos haremos historia” (https://morena.si/wp-content/uploads/2018/05/Manual-de-Campan%CC%83a-2018.pdf)

Durante la campaña, el candidato del hibrido “Juntos haremos historia” fue acuñando cualquier cantidad de frases preelaboradas por sus estrategas de comunicación que, está por demás decir que le funcionó y funciona, al menos hasta ayer jaja; según el auditorio era la retorica expresada en esas “sus frases”, supo decirle a los distintos grupos lo que querían escuchar, supo golpear a los empresarios, descalificarlos, acalambrarlos y después darles un apapacho… La corrupción y la impunidad fueron su estandarte, con ello logró llegar a la médula de toda la población, seguidores y no seguidores, la sociedad harta e ilusionada con la posibilidad de un cambio; estas dos variables que suelen ser peligrosas frente a la urna y para ello el tiempo tiene la última palabra.

Este no es el  espacio para repetir la cantidad de programas que se han cancelado o disminuido su presupuesto,  so pretexto de corrupción pero sin un estudio previo que permita barrer lo que hay que barrer, se ha barrido parejo, en eso ha consistido el “barrer las escaleras de arriba para abajo” o sea, parejo; un botón de muestra el de las guarderías infantiles y la desatinada apreciación de que los abuelos podrían cuidar a los niños. Muchas familias completas agraviadas. Proyectos como el del NAIM y las necedades del proyecto de Santa Lucía en manos de los militares; necedades como la del Tren Maya y la Refinería de Dos Bocas…lo último, la cancelación de la planta cervecera en Mexicali, con la poco creíble justificación, por parle de la presidencia de la república, de la presencia de corrupción e influyentísimo. Muchos son los agravios y muchísimos más los agraviados.

La falta de respeto para la universidades y para la comunidad científica en general, que se traduce en un drástico recorte al presupuesto y la descalificación constante, frente a la necedad del Sistema de Universidades Benito Juárez y, la situación que prevalece en CONACYT, en especial con las becas del Sistema Nacional de Investigadores (SIN); se espera que actualmente esos espacio se reivindiquen ante el servicio a la patria de los “científicos de la salud”. Más agraviados y muchos de ellos, gente que votó por el cambio verdadero

En ese su estilo personal de gobernar, las instituciones autónomas han sido maltratadas, agredidas y secuestradas, dígase por ejemplo la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH); las agresiones constantes, entendibles, al Instituto Nacional Electoral (INE)…a todas luces, la intensión de doblegar, eliminar el contrapeso del gobierno, ese contrapeso necesario en cualquier democracia en construcción como es la de México, resultado de la lucha social de la que el actual presidente fue, en parte, protagonista.

Que decir de la respuesta tardía e irresponsable del gobierno para atender la actual crisis de salud pública que vive el país y el mundo, la negativa del ejecutivo para poner el ejemplo desde Palacio Nacional y desde su persona, él que es pueblo, él que ha insistido en que el pueblo es primero. Un buen amigo sentencia que “Morena (el presidente digo yo) solamente nos ve cara de credencial de elector” y pienso que tiene mucha razón, por eso la negación del presidente para ceñirse a los protocolos dictados desde la Organización Mundial de la Salud (OMS), por eso la necedad de seguir haciendo eventos masivos los fines de semana, por eso la falta de oportunidad para establecer un plan concreto y aceptar que entrabamos en un fase de riesgo. Ahora somos millones los agraviados por el riesgo en que nos puso la inacción.

El mensaje apresurado de apenas un par de días, donde el presidente insta a la sociedad a quedarse en casa, como la última oportunidad de evitar una mayor propagación del virus de marras, es, desde mi punto de vista, la aceptación, de palacio nacional, de que NO hubo oportunidad en la acción y, una vez más, hace responsable “al otro”, a la sociedad. Ya no le alcanzó culpar a sus adversarios y quedó atrapado, una vez más, en su discurso. En paralelo y contradiciendo su mensaje a la nación, la insensatez del Sistema de Administración Tributaria (SAT) de pedir a los contribuyentes que paguen sus impuestos para contribuir con la lucha contra el Civid 19. Otros tanto millones agraviados, entre grandes, medianos y pequeños empresarios, trabajadores independientes…Agraviados todos.

Observemos que sin apoyos a los diferentes actores de la economía, no solamente a los pobres que refiere el presidente, se van a generar mayores problemas por desempleo, no todas la empresas tiene la capacidad de resistir aunque quieran, dado que es su modos vivendi. No hay que olvidar que la economía mexicana se encontraba en plena crisis mucho antes del Covid 19, por la falta de certeza para los inversionistas nacionales y extranjeros.  Millones más de agraviados por la mala práctica y la politización del ejercicio de gobernar.

Me regreso a la esperanza, al mito de la esperanza, que para este momento se ha convertido en desesperanza de una sociedad agraviada, vapuleada, un pueblo sabio que se está dando cuenta de la falta de rumbo, de la ausencia de políticas públicas, un pueblo que ya se dio cuenta que solo interesamos como credencial de elector.

Las encuestas sobre la aceptación del presidente, sobre su popularidad hablan por si solas, cuchareadas o no, al pasar del 72% al cierre del 2019 y, colocarse por debajo del 50% en esta semana. Justo el día en que se publicó la baja en la aceptación del presidente, este decidió salir a dar su mensaje a la nación pidiendo que se queden en casa, como la última oportunidad de evitar la propagación del Covid 19. La casualidad no existe, existen millones de mexicanos agraviados, descontentos y sumidos en la desesperanza.