Tras los homicidios de Yesenia Mollinedo Falconi y Sheila Johana García, familiares de periodistas asesinados denunciaron la impunidad y agresiones contra comunicadores en el país.
“Recordamos al Estado Mexicano su indiferencia ante los crímenes cometidos contra nuestros familiares, preservando el círculo de impunidad que sigue lastimando a México”, recalcaron.
A través de las redes sociales de la Red en Memoria y Lucha de Periodistas Asesinados o Desaparecidos, los familiares exigieron a la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión (FEADLE) y la Fiscalía General del Estado de Veracruz (FGE), que investigue para dar con los responsables y que sea la labor periodística sea una de las principales líneas de investigación en los casos de Yesenia Mollinedo Falconi y Sheila Johana García.
De igual manera, reclamaron al presidente Andrés Manuel López Obrador y al gobernador de Veracruz que garanticen las condiciones de trabajo necesarias.
Este lunes fueron asesinadas las periodistas en el municipio de Cosoleacaque, Veracruz. Mollinedo Falconi se desempeñaba como directora de la agencia informativa El Veraz, con información y cobertura de la entidad; Johana García era camarógrafa del mismo medio.
La Fiscalía General deVeracruz informó que abrirían las carpetas de investigación por este doble asesinato y que no se descartaría la labor informativa de ambas.
Ramiro Mollinedo, hermano de Yesenia Mollinedo, reveló que esta última recibió amenazas dos semanas antes por su actividad periodística. Denunció que la Policía Estatal comenzó a circular la versión de que en el automóvil había sustancias prohibidas, misma que fue retomada por algunos periodistas de la zona. Ramiro acusó que la criminalización proviene de la misma SSP de Veracruz.
Tras los asesinatos, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) condenó las agresiones e hizo un llamado a las autoridades para reforzar las medidas de protección.
Recalcó quecesar estos hechos “solo se lograrán atacando la impunidad y trabajando en conjunto los diferentes niveles de gobiernocomo corresponsables de esta situación que viven las personas trabajadoras de la comunicación”.
A su vez, el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ, por sus siglas en inglés) condenó los hechos y recalcó que en lo que va del año 2022, México es el segundo país más mortífero para periodistas al nivel mundial.
“Aunque varias personas han sido detenidas por su presunta participación en una serie de asesinatos de periodistas mexicanos durante los primeros meses del año, según el propio Gobierno de México, más del 90% de los asesinatos de reporteros en México queda impune”, señaló.
Por su parte, la Federación Internacional de Periodistas (FIP) denunció la ola de violencia contra la prensaen el país y exigió justicia y el fin de la impunidad.
Asimismo, el Instituto Internacional de Prensa (IPI por sus siglas en inglés) recalcó que “México rivaliza con la zona de guerra de Ucrania por ser el país más mortífero para los periodistas en lo que va del año”.
En lo que va de este año se ha verificado el asesinato de 11 periodistas. El pasado jueves, el periodista Luis Enrique Ramírez fue asesinado en Culiacán, Sinaloa.
El pasado 3 de mayo, la organización Human Rights Watch (HRW) subrayó que México es uno de los países más peligrosos del mundo para los periodistas por la cantidad de asesinatos que se registran cada año, además de que advirtió que las autoridades “rara vez esclarecen estos crímenes o enjuician a los responsables”.
A su vez, la organización Reporteros Sin Fronteras (RSF) advirtió que México “se mantiene como el país más mortífero del mundo para la prensa”.
En su vigésima edición de la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa, colocó al país en el lugar 179 de 180 en cuanto a la seguridad para los periodistas, debido a los asesinatos contra este sector.
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