Queridas Carly y Aria

Dialogando/Abel Domínguez Camacho

Al fin llegó el momento de poder dedicarles un tiempo de calidad mis lindas criaturas.

Lejos quedó aquel tiempo en que no hacíamos nada, nada de nada y, lejos sentíamos esos cuatro años que nos separaban de la posibilidad de acercarnos a cierto beneficio, sin embargo, hoy, esperemos que pronto, estaremos en condición de estar con ustedes. Los más de cuatrocientos kilómetros que nos separan no será más un obstáculo, creemos que podemos atenderles de manera alterna cada quince días; en teoría hay varias combinaciones, juntos con cada una de ustedes; juntos los cuatro; la abuela con una y yo con la otra; cambiarnos entre ella y yo…pero, aunque ustedes son un especie muy inteligente, es posible que no entiendan que la abuela, por su columna, no puede atenderles sola, de tal manera que estaremos siempre juntos.

Han pasado un tiempo sin nuestro cuidado, pero éste y las circunstancia hoy jugaron a favor, está por demás decir que durante los últimos años y, ante su llegada a nuestras vidas, pudimos tomar algunos cursos-por cierto- en modalidad virtual, sobre estimulación temprana, métodos y técnicas de socialización, primeros auxilios y algunos otros que, en su momento pondremos en práctica y que además, en el caso de ustedes, toma una especial relevancia. Yo tuve que poner empeño en ello, por mi manera de ser un poco torpe, más las dificultades locomotoras propias de la edad, ustedes no saben pero aquel micro infarto cerebral aunque no dejó secuelas visibles, de vez en vez olvido para qué bajaba o por el contrario, para que subía las escalera, nada preocupante.

La sabiduría de la abuela podrá sustituir su deficiencia física-la columna- y, al final, somos un equipo. Después de 40 años apenas nos hemos dado cuenta de ello y ustedes darán testimonio en su oportunidad; su existencia, mis criaturas, son una bendición y ahora una doble bendición porque nos permitirá acceder a tan importante beneficio, estamos haciendo los arreglos propios para ello, a través de nuestros hijos claro, pero beneficio al fin que ellos estarán dispuestos a trasladarlo a los abuelos y, también empezamos a cerrar ciclos en una serie de actividades que veníamos realizando, pues deben saber…no viene al caso, lo importante es que ya estaremos con ustedes.

Es curioso cómo el tiempo y su sabiduría nos ponen en su lugar, durante un tiempo, la abuela y yo, nos sentimos un poco abrumados porque el 01  de julio de 2018 no fuimos a votar; especialmente yo había estado invitando a la sociedad para que hiciera lo propio, cumpliendo con ese deber y obligación cívica y, al final fallamos; pero han de saber que fue por una causa importante-ustedes mis criaturas después entenderán- nos sometimos a un proceso de transformación-adelantada, que tal-que nos ha permitido trascender; tan importante en nuestras vidas que hoy estamos al 100, física y mentalmente, para cuidar de ustedes. Decía que el tiempo es sabio y hoy seremos beneficiarios. Sabremos corresponder.

Nos vemos pronto queridas Carly y Aria.