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Red social de telefonía gana al IFT: seguirá servicio de 40 pesos al mes para comunidades indígenas

El operador Telecomunicaciones Indígenas Comunitarias A.C. (TIC) ganó una exención de pagos de derechos por el uso de frecuencias para telefonía móvil en el país, por lo que podrá brindar servicios a comunidades indígenas del país, según publica a Red en Defensa de los Derechos Digitales (R3D).

El 5 de julio de 2017, el IFT otorgó a Telecomunicaciones Indígenas Comunitarias un título de concesión para instalar una red de telefonía celular móvil que tiene un costo de 40 pesos mensuales para diversas comunidades de Chiapas, Veracruz, Guerrero, Puebla y el Oaxaca, estado en donde actualmente brinda el servicio a 18 comunidades.

Al recibir la concesión, la cual establecía el pago de derechos, la asociación pidió una exención de ese pago. Pero el Instituto se los negó basándose en la Ley Federal de Derechos.

Este servicio estuvo a punto de desaparecer debido a que la asociación fue notificada por el IFT de la obligación de efectuar el pago de alrededor de un millón de pesos por el uso de espectro como concesionario.

El primer crédito de 700 mil pesos quedó sin efecto al lograr confirmar su condición de donataria autorizada y el segundo crédito fiscal, de unos 200 mil pesos, se encontraba en litigio, que ganó TIC A.C. en septiembre de 2018.

De acuerdo con su página oficial en la Internet, el Instituto Federal de Telecomunicaciones es un órgano autónomo y tiene por objeto “el desarrollo eficiente de las telecomunicaciones y la radiodifusión, conforme a lo dispuesto en la Constitución y las leyes en el ámbito de responsabilidad. Se encarga de regular, promover y supervisar el uso, aprovechamiento y explotación del espectro radioeléctrico, las redes y la prestación de los servicios de telecomunicaciones y la radiodifusión (TyR) en México, así como el acceso a infraestructura y otros insumos esenciales, contribuyendo a garantizar el derecho a la información y el acceso universal a dichos servicios”.

“El trabajo de TIC A.C. es de suma importancia pues ofrece conectividad y acceso a Internet a personas de bajos niveles de ingreso y en regiones en las que ni el Estado, ni las corporaciones comerciales, están decididas a actuar”, expuso la la R3D respecto a este primer triunfo frente al IFT.

La operadora da servicio sin fines de lucro a comunidades en el sur del país, principalmente en Oaxaca, Chiapas, Veracruz, Guerrero y Puebla, y cobra 40 pesos al mes a sus usuarios, de los cuales 25 destina a las comunidades que operan la red y 15 pesos se invierten en administración y mantenimiento de la infraestructura.

La jueza Silvia Cerón Fernández reconoció la función de TIC A.C. ya que “contribuye a fomentar el desarrollo de las comunidades indígenas, la preservación de sus lenguas, su cultura y su conocimiento”.

El IFT y la Cámara de Diputados apelaron la resolución de la jueza, por lo que el proceso judicial aún no finaliza.

La falta de interés de las grandes compañías de telefonía en México –como Telcel, AT&T y Telefónica– ha provocado que empresas de menor calado pero con mayor interés social ofrezcan el servicio, sin fines de lucro, a los habitantes de las comunidades más alejadas del país. Foto: Rhizomatica

RECHAZO DE CONSORCIOS A MARGINADOS

Un cuarto de siglo después de que Teléfonos de México (Telmex) pasó a manos del magnate Carlos Slim Helú, 63 localidades oaxaqueñas, rodeadas de montañas y no rentables para ese consorcio, pudieron tener señal de telefonía móvil e Internet entre 2013 y 2016 con precios más accesibles y sin depender de las grandes trasnacionales al ser sus propios operadores de la red.

América Móvil, pese a la competencia de 16 empresas como AT&T o Telefónica, controla el 64 por ciento del mercado de los servicios de Internet (fijo y móvil) y de telefonía (fija, móvil y pública), de acuerdo con el Instituto Federal de Telecomunicaciones. Este año, ese gigante ha sumado 362 millones de líneas de acceso.

América Móvil opera en México y en América Latina con sus filiales Telcel, Telmex y Claro.

No obstante, de los 11 millones 132 mil indígenas en el país, el 23 por ciento (unos 2 millones 560 mil) no cuenta con cobertura garantizada móvil en al menos una tecnología (2G, 3G o 4G), muestran cifras del IFT.

En Chiapas, Guerrero y Oaxaca, el 58 por ciento de las localidades con presencia de población indígena no tiene cobertura. En el caso de Chihuahua, Coahuila y Durango, es el 63 por ciento sin acceso a telefonía móvil.

En algunos casos, de acuerdo con testimonios, recorren varias horas caminando para arribar a la caseta telefónica del pueblo, y pagar hasta 90 pesos por llamar a la ciudad capital; los campesinos que laboran durante semanas en ranchos o montes quedan aislados; y para hablar con sus familiares en Estados Unidos deben desembolsar 14 pesos el minuto, más que el costo de un kilo de tortillas.

“La comunicación es un derecho, no necesariamente algo con lo que hay que hacer negocio”, aseguró Peter Bloom, fundador de la organización Rhizomática que impulsó en 2013 la red de telefonía móvil indígena en Villa Talea de Castro, en la Sierra Juárez de Oaxaca, con ayuda de una comunidad de hackers.

Cinco años después, 63 localidades de Oaxaca, unidas en Telecomunicaciones Indígenas Comunitarias, se benefician de la red. Hay 3 mil 500 usuarios diarios, documentó Bloom vía telefónica. El proyecto busca expandirse a Guerrero, y luego a Chiapas, Veracruz y Puebla, pero necesitan capacidad satelital para esas áreas.

Sin Embargo

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